Un netbook como servidor (I)

1454269955_laptopLlevo tonteando con adquirir una Raspberry desde que leí un facilísimo tutorial sobre cómo montar un NAS (Network Attached Storage) en Debianhackers. Me parece muy interesante la idea de tener un servidor de muy pocos recursos en casa, permanentemente encendido para servir archivos, hacer copias de seguridad, o usar de servidor multimedia. Mis miedos se dirigían hacia el consumo de recursos y a tener un disco duro permamentemente encendido.

Ambos problemas tienen solución. Probablemente, una Raspberry Pi consume tanto como un router o un switch conectado a la red. Apenas hace ruido (no tiene ventiladores: menos ruido, menos consumo) y tiene una altísima conectividad (HDMI, USB, etc). Es la placa ideal para tener un servidor casero, por no hablar del mínimo espacio que ocupa.

Mientras buscaba proyectos útiles en los que invertir este hardware me fui dando cuenta de que realmente no era más difícil que instalar cualquier distribución de Linux, con la ventaja añadida que Raspbian es una distro basada en Debian, de modo que no era nada complicado instalar cualquier servidor que se me ocurriera (SAMBA, FTP, SSH…), porque he instalado y configurado estos servidores cientos de veces.

De repente recordé que yo tengo desde 2008 un EeePC 701 y que desde 2011 tiene Linux instalado. Sus características no podían ser más semejantes a las de Raspberry Pi: El micro es un Intel Celeron a 900 MHz, con RAM: 512 MB y 4 Gb de disco duro SSD, una pantalla de 7 pulgadas, una salida VGA, una tarjeta Ethernet y una WiFi Atheros, webcam y salida de audio. El peso con batería es de 890 g.

A pesar del poco uso que le di (su uso estaba limitado a la poca autonomía de la batería, poca potencia y dificultad de trabajo en un teclado y pantalla tan pequeños), la batería disminuyó su vida útil de tal manera que en menos de una hora se había descargado completamente, incluso apagando todo lo externo y sin usar teclado ni pantalla.

Así que se me ocurrió usar mi viejo netbook como servidor, en lugar de comprar una Raspberry Pi (que no descarto en un futuro).

¿Por qué usar un netbook como servidor casero?

Los una vez populares netbooks, cuyo éxito se basaba en la supuesta ventaja de la portabilidad, se revelaron como dispositivos no tan baratos, poco potentes y con autonomía limitada, que ahora descansan en algún rincón perdido de nuestos armarios.

Si concebimos un servidor casero como un PC de pocos recursos y poco potente, un netbook encaja perfectamente en esta definición.

El hecho de que tenga un teclado y una pantalla pequeñas no es ningún problema, porque el uso que tendremos del PC será como servidor, esto es, lo que nos interesa es el sistema operativo y los servicios que nos ofrezca, no teclear ni ver el resultado por pantalla.

Probablemente su capacidad de disco duro, su memoria y su conexión sean bajas, por lo que no podremos esperar un altísimo rendimiento, pero probablemente tampoco será mucho problema, pues es básicamente lo que nos ofrece una Raspberry Pi.

Su bajo consumo hace que no se caliente mucho, y que el ruido que genere sea escaso. Por supuesto, la falta de potencia lo desaconseja para un servidor de oficina, pero no para las tareas planificadas para un servidor casero.

Conclusión

En su día, parecían un buena idea y una buena inversión, dado que ofrecían una experiencia portátil barata en un recipiente pequeño. Pero se descubrieron demasiado lentos, demasiado pequeños y demasiado mal ensamblados. Medio olvidados en un rincón de una estantería, convertirlos en servidores puede ser una buena idea para darles un uso útil a nuestra inversión.

Una aproximación sencilla y práctica la tenemos en este post de 2011, pero totalmente adecuado para este caso, sobre cómo convertir un EeePC 900 en un servidor con Debian.

La próxima tanda de post irá dedicada a montar un servidor en un netbook. Nos leemos. Hasta pronto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *