¿Por qué sigo usando GNU/Linux?

1455593345_configure-debianHace un año apareció una entrada muy interesante, de esas que son una reflexión, pero que generan un efecto dominó: hacen reflexionar a los que lo leen. Se trata de un post de ElBinario.net, en el que la autora escribe una reflexión acerca de sus preferencias por el proyecto GNU, por todo lo que sea software libre, y por GNU/Linux en particular. Estaba contenta de no saber ni usar Windows ni conocer la jerga técnica que viene dada por los conocimientos propios de MS-DOS y Windows, como formatear.

En los comentarios de después se habla de que con Windows nos hemos habituado a unos vicios que son difíciles de quitar, pero que han condicionado gran parte de lo que más tarde se convertirían en los entornos gráficos posteriores de cualquier sistema operativo: al final, todos entendemos las metáforas del uso de un entorno gráfico, como escritorio, papelera de reciclaje, carpeta, menu, etc.

Hablando de los vicios, también hemos considerado Office de Windows, en cualquiera de sus versiones, como el estándar de oro para comparar un Procesador de Textos (o una suite completa de aplicaciones de escritorio) con cualquier otro: Wordperfect, LibreOffice, etc.

En mi modesta opinión, los comentarios que denominan a Windows como Sistema Operativo por excelencia están muy equivocados. Windows es un sistema operativo muy friendly, de acuerdo, pero ha llegado a esta consideración, como Office, gracias a varios condicionantes.

En primer lugar, porque era muy fácil de piratear. A mediados de los 90, prácticamente todos los ordenadores se vendían con Windows. Podía ser más o menos bueno, podía tener bugs y no llevarse bien con el hardware, pero era lo único que había. ¿Es que no existía GNU, Mac, OS/2 , Unix-like? Claro que existían, pero su difusión era muy escasa, porque no teníamos los medios de comunicación y de difusión de información que ahora tenemos. Ahora sí podemos elegir. Antes no.

Esta predominancia en el mercado ha hecho que juegos, aplicaciones y todo tipo de recursos se hayan dirigido a Windows, como dicen en el post, con el mejor staff técnico del mundo: la gran cantidad de personas que estaban dispuestas a ayudar a los que menos saben, y a perpetuar la tendencia a seguir usando Windows.

Mi pregunta retórica es: ¿Quiénes de nosotros ha comprado legalmente un Windows o un Office? ¿Quiénes lo han conseguido de un amigo o un familiar, o directamente ya estaba instalado en el equipo?

El efecto dominó también llegó a mi, que también me puse a escribir un comentario, que escondía una reflexión sobre lo que estaba leyendo.

Básicamente estaba de acuerdo con todo lo que había sido comentado en el post, y estoy de acuerdo con la opinión de algunos. Creo que con Windows nos hemos acostumbrado a la mediocridad. Eso de que te pregunte la gente y le cuentes que tú no ves pantallas azules, que no se cuelga, que no usas antivirus y que no hay que formatear nada, la gente te mira mal y piensa: “menudo friki a quien he ido a preguntar”.

Hay un comentario que digo mucho, en tono muy irónico:
– Me he comprado un nuevo portátil, pero venía con un virus.
– ¿De verdad? ¿Y qué virus era? ¿Y qué hiciste?
– Ah, pues se llamaba Windows. Lo arreglé instalando Debian.

He sido usuario de la Informática desde el año 94 (MS-DOS. WordPerfect, Harvard Graphics, CorelDraw…), y realmente no comencé a aprender Informática de verdad hasta que instalé mi primera distro de GNU/Linux y comencé con HTML, Python, Apache, Servidores, BASH, MySQL, PHP, AJAX, ext2, Latex…

Yo tengo mis razones para usar GNU/Linux: me siento mucho más cómodo, estoy mucho más seguro y soy infinitamente más productivo.

Respecto a las discusiones entre MS-Office vs LibreOffice, creo que la discusión es estéril porque son “procesadores de texto de juguete”. No se puede maquetar con ninguna de las dos aplicaciones; que se pueda maquetar de una  manera en Word, y que esa manera sea incompatible con Libreoffice sólo significa que uno tiene más experiencia en Word. Usar estos procesadores de texto está bien para presentar un trabajo en el instituto, y si me apuráis, para la Universidad, pero no se puede manejar la cantidad de texto de, por ejemplo, una tesis con más de 50 citas bibliográficas. Llevo varias tesis y disertaciones a mis espaldas, y estoy seguro de que no podría haberlas hecho sin Latex.

Sí tengo que añadir que algo que nunca me ha gustado de Microsoft es la tendencia a cambiar constantemente la manera de hacer las cosas. Me explico: Es cierto que, para bien o para mal, Microsoft, ya sea con Windows, ya sea con Office, ha creado un estándar: abrir y cerrar ventanas, terminología que mimetiza nuestro entorno habitual (escritorios, carpetas, papeleras, etc). Pues bien, creo que es una mala política que la nueva barra de Office esté diseñada así y apenas se pueda encontrar lo que uno busca; también lo es el manejo de Windows 8 (es complicado configurar dispositivos, sencillamente porque uno se vuelve loco al buscar las opciones de configuración).

Perderse GNU/Linux y no entrar en este mundo es perderse una realidad paralela en la que las cosas funcionan de otro modo, en el que las licencias son GPL, en las que las actualizaciones son gratuitas y en las que los usuarios forman una comunidad que constantemente crea conocimiento.

No soy un talibán de GNU/Linux. Hace tiempo que dejé de intentar evangelizar a nadie. Hay una oferta amplísima, y una amplísima cantidad de opiniones. Uno elige GNU/Linux porque quiere. Yo tengo mis razones: me siento mucho más cómodo, estoy mucho más seguro y soy infinitamente más productivo con GNU/Linux.

Ahora sólo me río para mis adentros cuando escucho a alguien que quiere cambiar de portátil sólo porque se le ha vuelto lento (a pesar de ser un i5 comprado hace unos meses).

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